miércoles, 5 de septiembre de 2012

Sola

Hace meses que no escribo por aquí. Eso no quiere decir que haya estado en coma  o no haya hecho absolutamente nada, todo lo contrario.

Podría decir que en los últimos meses han ocurrido acontecimientos que han hecho que mi vida cambie un poco, sólo un poco.

Este verano lo he vivido de forma especial, lo he vivido con mucha soledad. Soledad buscada, la que llamaríamos "la buena". Cierto es que he interactuado con mucha gente: piscinas, cenas, paseos, excursiones... Pero lo que más me pedía el cuerpo eran cosas que las tenía que hacer solo.

Salir de trabajar después de todo el día, subir al coche e irme a la playa solo, a ritmo de Pastora, me daba la vida. Con mi kit de supervivencia de la playa y un batido de piña tenía más que suficiente. Eso no quiere decir que no me gustara ir con más gente, para nada, todo lo contrario. Soy una persona solitaria en el sentido de que me gusta mucho estar solo. Ir y venir, hacer y deshacer sin tener que contar con nadie más que uno mismo. Eso es el estado del bienestar para mi. Sentirse a gusto sin ningún tipo de presión.


Cada vez soy más consciente de que estar solo es mi hábitat natural. Desde adolescente me iba al cine yo solo, he ido a conciertos sin ningún acompañante... Y mira, no es ningún trauma, ningún drama ni nada triste. Siempre he dicho que para mi es más triste quedarte sin hacer algo que te apetece porque no hay nadie con quien hacerlo.

El problema de ese gusto/necesidad de estar solo hace que en ciertas ocasiones sientas la sensación de tener que aislarte para encontrarte mejor o para desconectar, igual que un fumador necesita un pitillo para relajarse.

Y con esto concluyo extrayendo una breve y sencilla conclusión:

Te pasarás el resto de tu via (insertar aquí el título de la canción)!