domingo, 16 de junio de 2013

Encajes que no encajan

Lo que nos hace especiales por un lado, nos hace raros en otras cosas.
Cuando dejas de hacer esas cosas que te convertían en raro y son normales para el resto,
sigues siendo raro ya que eso no es propio de ti. Por querer ser normal, sigues siendo raro.
Hay gente que ha nacido para ser rara, para no encajar en ningún otro sitio.

Eso se demuestra muy facilmente. Puede que una parte de ti encaje en algún sitio, pero mientras encajas  por un lado, por otro estás totalmente fuera. Difícil como intentar encajar las marcas de registro de unos acetatos en cuatricomía. Hay quien cree en los chakras, yo prefiero hacerlo en las marcas de registro. Para empezar son menos y yo soy fans del mínimo esfuerzo. Sea lo que sea tanto unos como otros son difíciles de alinear. La perfección es imprescindible para un buen resultado. Imprescindible como los órganos que nos permiten vivir. Si estos no estuvieran bien alineados y funcionando en harmonía la maquinaria se apagaría "en un tres i no res".
Dejando de lado todo eso, prefiero seguir hablando de lo que supone ser una pieza de puzzle única. Única como el resto de mortales y diferente como todos los demás. La sensación de no encajar es bastante desagradable y puñetera. 




Como ya he dicho a veces encajamos en algún sitio y eso es muy chévere pero nos damos cuenta que cuando intentamos encajar en otro sitio, lo que ya teníamos encajado se ha salido. Así siempre el cuento de nunca acabar. Hay quién le llama a eso vivir.
Yo prefiero llamarlo error de fabricación.