lunes, 30 de septiembre de 2013

We are family

Supongo que estáis orgullosos y orgullosas de tener la familia que tenéis. Yo si, desde luego.
Lo que no tenemos que dejar pasar es saber el porqué de las cosas. Todo es como es por algo. O por alguien.
A todos/as nos gusta pasarlo bien, juntarnos y disfrutar. Dicho así parece la mar de sencillo pero no lo es. Llegar a cenar en noche buena es aparentemente sencillo. Preparar la cena, montar mesas y recoger no tanto. Pagar los ingredientes tampoco requiere un esfuerzo más que el económico. Planificar y ejecutar las cosas si, aparte del desembolso económico igual que del resto de gente que no deja de ser un espectador/cliente de esa gran fiesta que tanto nos gusta.

E igual que en noche buena, eso se puede exportar al encuentro anual en la casa de colonias. Eso requiere mucha más faena. Muchísima más. Más gente, más días y más ganas porque nos lo den todo hecho. A todo el mundo seguramente le gustará no tener que preocuparse por tener que hacer la comida, ir a comprar, fregar y una larga lista. Para eso se inventaron los hoteles, para que nadie hiciera nada excepto tocarse el parrús, descansar o hacer lo que le venga a uno o una en gana. Allí estamos pagando un servicio. Allí es donde unas personas están cobrando un sueldo por hacer una faena. cuando nuestras tías y madres lo hacen en la casa de colonias no.

Lo mismo nadie se ha planteado que pensar en que elaborar un menú, ir a comprar, hacer una lista con todo lo que se necesita, ir hasta el Makro, cargar coches con todo guardarlo en su sitio y un largo etc. Requiere tiempo, esfuerzos y ganas. El tiempo es ilimitado y el mismo para todo el mundo. Todos tenemos nuestros horarios y nuestras vidas, pero lo queramos o no, no estamos ocupados/as las 24 horas al día. El esfuerzo es relativo y las ganas, las ganas terminan gastándose como si de una batería se tratase. Con esto quiero decir que si uno/a va a mesa puesta y no le gusta lo que hay tiene dos opciones: comer y callar o traerse de casa lo que uno/a quiera y hacérselo ya que seguramente las personas que han planeado que comer ese día hayan estado un tiempo más que suficiente en la cocina. Y con eso me refiero a muchas cosas más. Puede que la inexperiencia de algunos/as en según que temas organizativos a la hora de irse a una casa rural haga que no se tenga en cuenta o no se caiga en según que cosas. Más de 5 años después, no.

Nos gusta comer nos los churros y el chocolate pero no levantarnos temprano para hacerlos.
Nos gusta salir en la foto conjunta pero no estar pendientes de cuando se hará ya que es mucho más fácil que vengan a buscarnos por todo el recinto para salir en ella y que no falte ningún de los asistentes.
Nos gusta participar en juegos pero no planificarlos y que nos vengan a levantar de las sillas en las que tan agusto estamos. Cosa que para mi no tiene mucho sentido ya que cuando uno/a tiene ganas de hacer algo no hace falta que le digan ni mu para motivarse y darlo todo. Puede que las que han estado todo el día en la cocina lo necesiten, muchos/as otros/as no.

Sinceramente me sabe un poco mal que se hayan asumido ciertos roles, machistas o no machistas, y que vivamos en nuestro país de serpentinas y nubes de algodón. Más que eso, que no se valore todo el esfuerzo que hay detrás para que las cosas salgan bien. Personalmente me la sopla bastante que se hagan juegos o no. Concretamente hacerlos yo. Tengo los huevos pelaos' de hacer este tipo de cosas pero eso no quiere decir que tenga la capacidad exclusiva de hacerlo, como ya he dicho anteriormente: el primer año, vale, pero 5 años después cuando todo Cristo ha jugado/vivido/reído/comido lo mismo ya no cuela. Lo que si me toca la pelotera es que me vengan a buscar como si fuera un showman o el animador oficial, no tengo problema en hacerlo cobrando, pero allí todos/as estamos de relax. Supuestamente.

Siempre he dicho que nadie es imprescindible y que la vida sigue girando cuando nosotros estamos o no. Lo que está claro es que tendríamos que ponernos a pensar un poco cual es nuestro papel. Seguramente todo el mundo lo sepa ya, pero nunca está de más mirar hacia adentro y vernos a nosotros mismos.

Para concluir me gustaría que nadie se sintiera más ofendido de lo que he pretendido que os ofendáis, si es que tenéis motivos para hacerlo. Sólo quería hacer esta (en principio iba a ser) breve reflexión y que valoremos, que tenemos y que intentemos que dure lo máximo posible si tan orgullosos y orgullosas estamos de ello. Si no, todo quedará en un bonito recuerdo en unos años, y eso,(seamos capaces de levantarnos, recoger y lavar nuestros platos) no nos lo podrá quitar nadie.