miércoles, 20 de noviembre de 2013

Cancón-terapéutica

Me he propuesto escribir un mini post mientras suenan dos canciones que me provocan orgasmos musicales. Una es "Come What May" de Moulin Rouge y la otra es "El Tango de Roxanne" de la misma película.

La segunda canción es mi "canción-terápia". Una canción que me sirve como válvula de escape cuando algo malo me ha ocurrido o cuando estoy realmente dolido. Hace un par de semanas la tuve que usar y seguramente todos mis vecinos se cagarían en mis muertos. Blanquita Pe estaba avisada y ella pone cosas mucho más altas y menos intensas. El caso es que a todo volumen, como bien indica la receta curativa de esta canción, y mientras me comía una mandarina con la mirada fijada en el infinito pensaba en lo que me había pasado. Nada que no me hubiera pasado antes, pero pese a lo insensible que soy, tengo un tope y había llegado a el. Dejé que los instrumentos y las voces atravesaran mi cuerpo para que se llevaran toda esa mierda que tenía dentro me vino genial, y la mandarina también. Notar la sensación de que todo tu cuerpo vibra es algo que sólo se puede sentir con unos altavoces.
Me limpió por dentro. Suena a gilipollez, pero así fue y así es siempre que escucho esta canción con fines terapéuticos (no como estoy haciendo ahora).

¡A cascarla!