Treinta. Se dice rápido pero en mi cabeza suena a cámara lenta. 30 es un número al que le guardo un especial sentimiento. De pequeño, y durante el resto de mi vida, siempre he pensado que no llegaría a los treinta. No se por que motivo, pero esa idea me ha rondado siempre por la cabeza. Esto lo estoy escribiendo antes de que llegue esa fecha y lo mismo muero antes de que pueda publicar esto, de ser así acabo de perder el tiempo. Si por el contrario puedes leer esto es que he superado la decena de los 20. Y es por eso que quiero hacer un pequeño repaso de estas tres décadas. Han pasado muchas cosas y muchas otras no han ocurrido. Es por eso que quiero recordar que han sido 30 años sin
... saber lo que es dormir abrazado a alguien a quien quieres (y te puede rellenar como a una empanadilla cuando te despiertes)
... saber lo que es sentir mariposas en el estómago y saber que otro ser vivo siente lo mismo que tú.
... saber lo que es tener un hermano o hermana. Pelearse por un juguete, por le mando a distancia o darte de hostias con alguien que vive en tu misma casa cuando eres un crío.
... sin ser "tito"
... un trabajo decente en el que no te echen cuándo es verano.
... haber follado a pelo.
... haber comprado una caja de condones.
... mear en una botella y arrojársela a alguien a la cara
... haber estado en Japón.
... haber montado una empresa.
... entrar en una talla 40.
... dejar de tener tetas.
... dejar de pensar en los putos "y si...?"
... bañarme en una playa de agua cristalina y arena blanca.
... parar de sangrar.
... un tatuaje o piercing.
... tenido resaca.
... asesinar a nadie.
... decir "te quiero" cómo se dice en las películas.
... dejar de pasarlo mal durante un rato cada vez que entro en una discoteca.
... haber tenido una mascota peluda.
... pasarme el Majora's Mask ni el Diddy Kong Racing.
... haber follado en un coche.
... tener una casa con jardín y perros.
Sin muchas cosas más. Pero no todo va a ser "sin" también han sido 30 años de
... sembrar el mal.
... sembrar el bien.
... estar rodeado de gente chachi.
... cantar sin parar.
... tener la mejor familia que uno pueda tener.
... haber vivido aventuras. No grandes aventuras, pero el tamaño no importa.
... haber tenido el despertar sexual tarde por culpa de los complejos.
... de ser más guarra que 7 juntas.
... de dibujar y pintar.
... de bailar y hacer bailar.
... de haber sido un niño de esplai, premonitor, monitor y haber sembrado la semilla de las nuevas generaciones.
... disfrazarse cada vez que había la oportunidad.
... haber cruzado el charco dos veces.
... viajar.
... conocer a gente maravillosa y otra que es mejor que esté bien alejada.
... hacer reír.
... hacer llorar.
... que me hagan reír.
... dibujar y pintar.
... que me hagan llorar. Pocas, pero que dramas.
... notar como se te desgarra el corazón. Más bien cómo te lo arrancan, le dan un mordisco, lo rajan, le echan sal y te lo vuelven a poner en su sitio.
... ayudando.
... ganar un concurso de carteles.
... pintar camisetas.
... recibir dibujos de los críos/as.
... cabreos innecesarios.
... trabajando para personas a las que necesitan ayuda más que nadie, incluso sin saberlo.
... echar largas partidas con la Gameboy, Snes, N64... y algunas de ellas compartidas con mis primos.
... leer.
... disfrutar viendo anime en el club Super3 y el 3XL.NET
... descubrir mangas en el Norma Comics de Sabadell.
... Asistir a los salones del manga y varios eventos frikis.
... dormir en la furgo hippie.
... viajar tres años seguidos a París y quedarme cosas aun por ver.
... irme sólo a otro país a ver un concierto y repetir años después para hacer lo mismo, pero por suerte acompañado.
... haber compartido piso con dos de las personas más importantes de mi vida.
... saber que la amistad puede empezar a los 4 años y seguir durando.
... aprenderme bailes peatrdos y darlo todo cuando suena música petarda.
... tener valores. Algunos aun siguen, otros se han transformado y unos pocos han desaparecido.
... llamar la atención. Consciente e inconscientemente.
... poder haber visto la noche estrellada en el desierto.
... saber que no soy el único al que le gustaban los videojuegos y las Spice Girls.
... seguir encontrando mi sitio.
... hacer feliz a algunas y algunos.
... intentar de dejar de tener miedo.
Faltarán muchas cosas, otras que no son tan importantes estarán en estas listas, pero ahora mismo eso no me importa. Aunque a veces no me de cuenta de todo lo que he hecho y me fije más en lo que no he hecho, el camino sigue. Y todo tendría que importar un poco menos para poder disfrutar de lo importante. Mientras eso no ocurra, aquí seguiré hasta que deje de estarlo.
Tocotó!
martes, 24 de marzo de 2015
jueves, 5 de marzo de 2015
29 razones
29. Doblas muy bien las camisetas que te digo que no hace falta doblar porque las colgaré en perchas.
28. Tu cepillo de dientes es inconfundible.
27. Nadie más tiene la capacidad de limpiar a ritmo de Extremoduro y Backtreet Boys como tú.
26. Casi te da un jamacuco cuando pudiste tocar a tus ídolos de adolescente cuando tenías 27 años.
25. Te sabes las coreografías de Britney Spears que yo no me se.
24. No eres mariliendre de manual porque ni estás gorda ni te pintas los labios de rojo.
23. Tienes la capacidad de abrir botellas de agua con los pies.
22. Recoges los pelos del suelo cada vez que te peinas.
21. Ver séries contigo es genial porque no te acuerdas de lo que ocurre de un capítulo a otro.
20. Si ves dos séries a la vez, mezclas tramas y personajes creando una nueva serie.
19. Algún día podrás dormir más de 5 horas seguidas y lo celebraremos.
18. Aguantas muy bien no haber matado a "las gritonas"
17. Bailas muy bien.
16. Eres la pareja ideal para hacer "streptease" al llegar a casa a ritmo de Kylie Minogue.
15. Tienes una gran capacidad para arrojar cuchillos al suelo cuando haces lo comentado en el anterior punto.
14. El salmón al horno con patatas y cebolla te sale muy bueno. Y la mayonesa también.
13. Aceptas muy bien los piropos de los babosos del bario.
12. Tienes una bonita tradición de poner "L'estaca" cuando algún hombre visita mi alcoba.
11. Te escondes muy bien cuando pretendes "hacer algo diferente" mientras entro al comedor.
10. Tus ojos son bonitos, no por su color, si no por donde están. en tu cara.
9. Llevas bastante bien que yo sea tan invasivo.
8. Tienes la capacidad para no morderte las uñas y no ir tan estresada. Lo que pasa es que aun no sabes como hacerlo.
7. Tienes las tetas muy bonitas.
6. Eres más ácida que un limón y tu humor negro hace que tengas el karma en negativo. Gracias por pertenecer a mi club.
5. Le caes muy bien a mi familia.
4. Posees un superpoder de atraer grandes objetos a tu dedo meñique del pie.
3. Sabes malmeter con acento argentino sin ser tu nada de eso.
2. Todo el mundo admira tu gran capacidad de racionar un MaxiBon en 3 partes.
1. Eres una GRAN profesional, mejor persona y mejor aun una buena amiga.
Seguramente falten muchas más razones, pero siendo la hora que es, ya te puedes dar un canto en los dientes.
P.D.:
Gracias por compartir tantas cosas.
Gracias por ser como eres.
Gracias por ser una cómplice para sembrar el mal y renegar de los mensajes positivos.
Gracias por ser mi mujer
(Su tabaco) !GRACIAS!
28. Tu cepillo de dientes es inconfundible.
27. Nadie más tiene la capacidad de limpiar a ritmo de Extremoduro y Backtreet Boys como tú.
26. Casi te da un jamacuco cuando pudiste tocar a tus ídolos de adolescente cuando tenías 27 años.
25. Te sabes las coreografías de Britney Spears que yo no me se.
24. No eres mariliendre de manual porque ni estás gorda ni te pintas los labios de rojo.
23. Tienes la capacidad de abrir botellas de agua con los pies.
22. Recoges los pelos del suelo cada vez que te peinas.
21. Ver séries contigo es genial porque no te acuerdas de lo que ocurre de un capítulo a otro.
20. Si ves dos séries a la vez, mezclas tramas y personajes creando una nueva serie.
19. Algún día podrás dormir más de 5 horas seguidas y lo celebraremos.
18. Aguantas muy bien no haber matado a "las gritonas"
17. Bailas muy bien.
16. Eres la pareja ideal para hacer "streptease" al llegar a casa a ritmo de Kylie Minogue.
15. Tienes una gran capacidad para arrojar cuchillos al suelo cuando haces lo comentado en el anterior punto.
14. El salmón al horno con patatas y cebolla te sale muy bueno. Y la mayonesa también.
13. Aceptas muy bien los piropos de los babosos del bario.
12. Tienes una bonita tradición de poner "L'estaca" cuando algún hombre visita mi alcoba.
11. Te escondes muy bien cuando pretendes "hacer algo diferente" mientras entro al comedor.
10. Tus ojos son bonitos, no por su color, si no por donde están. en tu cara.
9. Llevas bastante bien que yo sea tan invasivo.
8. Tienes la capacidad para no morderte las uñas y no ir tan estresada. Lo que pasa es que aun no sabes como hacerlo.
6. Eres más ácida que un limón y tu humor negro hace que tengas el karma en negativo. Gracias por pertenecer a mi club.
5. Le caes muy bien a mi familia.
4. Posees un superpoder de atraer grandes objetos a tu dedo meñique del pie.
3. Sabes malmeter con acento argentino sin ser tu nada de eso.
2. Todo el mundo admira tu gran capacidad de racionar un MaxiBon en 3 partes.
1. Eres una GRAN profesional, mejor persona y mejor aun una buena amiga.
Seguramente falten muchas más razones, pero siendo la hora que es, ya te puedes dar un canto en los dientes.
P.D.:
Gracias por compartir tantas cosas.
Gracias por ser como eres.
Gracias por ser una cómplice para sembrar el mal y renegar de los mensajes positivos.
Gracias por ser mi mujer
(Su tabaco) !GRACIAS!
lunes, 15 de diciembre de 2014
91 días
Hay veces en las que nos toca poner freno a las cosas. Freno de mano. Freno de emergencia. El mayor de los frenos. Y eso hay que hacerlo antes de que la cosa llegue demasiado lejos y acabemos estampados contra algo más grande y más peligroso que un muro al final de la bajada de una rampa muy pronunciada.
No me avergüenza (lo que no significa que sea algo agradable para mi) reconocer que me había vuelto un yonki de las apps "sociales" de maricas. Dicen que le primer paso es reconocerlo. Yo creo que el primer paso es darte cuenta. Y eso no es algo que descubras un día por arte divino. Es algo que ves día a día, que pasa a normalizarse de tal manera que ni siquiera eres consciente de ello. Pero por suerte hay momentos de lucidez tuyos o de los que te rodean. Normalmente que te lo digan sienta como una patada en los huevos, pero como dice el refrán: si duele, es que estás vivo. Y yo creo que estaba demasiado vivo y que habían situaciones que no querían que se repitieran. Algunas, por suerte o por desgracia, no dependerán solo de mi. Otras, sin embargo, dependen solamente de mi. Y es ahí dónde quería llegar y ponerle fin.
Todos los que hemos usado el Grindr o similares hemos vivido alguna situación como la de estar en una cena con amigays o amiheteros (o incluso cenas mixtas!) y estar mirando a ver quien hay cerca. Ya sea por chafarderío o para "socializar" después de estar con los amigos. Estar de zorrerío mientras hablas de lo que sea con los tuyos/as es feo. Y que conste en acta que no voto al PP! El caso es que para mi, la cosa se estaba yendo de las manos, o perdiendo el norte, que es una frase que me gusta más.
Me ha pasado irme de casa de algún amigo, cuando había más gente también, para echar un polvo de mierda (porque al fin y al cabo normalmente son polvos de mierda que no cambiarán tu vida. Como mucho tu flora intestinal, y a veces ni eso.) y luego volver como si nada. Creo que ese fue mi tope. Lo que me hizo decir: PROU!!!
Con esto no quiero decir que Scruff, Grindr, Growl y similares sean el mal y el Anticristo. Como todo, en su justa medida y dándole un buen uso, no pasa nada malo. El problema es cuando se va más allá. Y yo fui más allá. Para mi se convirtió en una manera más de acumular intentos y fracasos. Y mira, no tengo el coño pa' ruidos. Así que el pasado 15 de septiembre, al salir de la Choco Churros, decidí dar carpetazo a todo eso que no me estaba dando el resultado que yo quería. También cabía la posibilidad de haber moderado su uso pero tengo genética adictiva en mi sangre, así que mejor cortar de raíz.
Lamentablemente para mi no tengo PolvoAgenda o similares, y mi única forma de flirteo se basaba en hacerlo desde un smartphone. Todo se puede aprender. Aunque yo aun no he aprendido a salir, bailar, pasármelo bien y resultar mínimamente interesante o no dar miedo. Pero tiempo al tiempo.
En estos 3 meses de semi-celibato, no he "aprendido a conocerme" porque yo ya sabía hacerme pajas desde hace mucho antes. Pero si que es verdad que he comprobado que lo que para mi era algo tan importante y/o necesario se ha convertido en algo a segundo o tercer plano. Que también es verdad que cuando sales de tu casa a las 07:00 de la mañana y vuelves a las 20:00, pues como que no tienes tiempo de pensar en algo que no sea cómo poner una lavadora y si te dará tiempo a tenderla. Dramas de primer grado de ama de casa.
Puede que parezca una tontería, pero estoy muy orgulloso de haber cumplido todo este tiempo y no haber caído en la tentación de no cumplir con lo que me propuse en un principio.
No se el tiempo que seguiré igual. Lo que sí que se es que lo que no quiero es volver a lo de antes: Ser un puto yonki.
sábado, 6 de diciembre de 2014
Nudos
¿Alguna vez has tenido la sensación de tener una mancha de fuel enganchada al corazón?
Una mancha que cada vez se va haciendo más grande y va cubriendo otras partes de tu interior.
Vivir con la sensación de tener un nudo permanente en la boca del estómago es algo altamente recomendable (durante un par de días como máximo) si sabes deshacer nudos. No es mi caso.
Si has sido niño/a te acordarás de como a veces algunas cuerdas tenían nudos imposibles de deshacer, o los típicos nudos de los cascos que tanto se enredan cuando los dejas den la mochila o bolso. Algunos son nudos que no se pueden deshacer, pero la mayoría, la gran mayoría si que tienen solución. Normalmente es complicado e incluso en algunas ocasiones necesitamos de una mano amiga que nos ayude a resolverlo. En otros casos es tal el enredo en el que parece que valga más la pena cortar por lo sano y dar un tijeretazo. Una vez hecho esto hay que comprobar los daños colaterales que ha provocado. Bastantes, por norma general. Por suerte cascos, cuerdas, combas, cordones de bambas (sí, aquí en Catalunya llamamos bambas a las bambas), cables de audio... hay muchos. Más que sentimientos o experiencias vividas. Se pueden reponer sin problema, con lo otro es más difícil.
Es tal el enredo que hay aquí dentro ahora mismo que podría pasar por un cable kilométrico. O lo mismo son varios más pequeños. Lo jodido es que son todos del mismo color y nunca sabes si del que tiras no es el mismo que por otro lado está apretando a otro. El nivel de dificultad se podría comparar con el de encontrar a una latina que lleve ropa de su talla. Bueno, quizás me he excedido. Tan difícil (espero) no será.
Quizá buscar ayuda externa ayude. Pero no de esa que viene, te soluciona el enredo y se va. La ayuda buena es la que te dice como tienes que hacerlo. Y acabar haciéndolo tú mismo/a. Y mentalizarse. Y concentrarse. Y querer hacerlo. Pero sobretodo, lo más importante es ser consciente de que así no se puede vivir para siempre. Los nudos acortan, ya sean metros, años o sentimientos.
Una mancha que cada vez se va haciendo más grande y va cubriendo otras partes de tu interior.
Vivir con la sensación de tener un nudo permanente en la boca del estómago es algo altamente recomendable (durante un par de días como máximo) si sabes deshacer nudos. No es mi caso.
Si has sido niño/a te acordarás de como a veces algunas cuerdas tenían nudos imposibles de deshacer, o los típicos nudos de los cascos que tanto se enredan cuando los dejas den la mochila o bolso. Algunos son nudos que no se pueden deshacer, pero la mayoría, la gran mayoría si que tienen solución. Normalmente es complicado e incluso en algunas ocasiones necesitamos de una mano amiga que nos ayude a resolverlo. En otros casos es tal el enredo en el que parece que valga más la pena cortar por lo sano y dar un tijeretazo. Una vez hecho esto hay que comprobar los daños colaterales que ha provocado. Bastantes, por norma general. Por suerte cascos, cuerdas, combas, cordones de bambas (sí, aquí en Catalunya llamamos bambas a las bambas), cables de audio... hay muchos. Más que sentimientos o experiencias vividas. Se pueden reponer sin problema, con lo otro es más difícil.
Es tal el enredo que hay aquí dentro ahora mismo que podría pasar por un cable kilométrico. O lo mismo son varios más pequeños. Lo jodido es que son todos del mismo color y nunca sabes si del que tiras no es el mismo que por otro lado está apretando a otro. El nivel de dificultad se podría comparar con el de encontrar a una latina que lleve ropa de su talla. Bueno, quizás me he excedido. Tan difícil (espero) no será.
Quizá buscar ayuda externa ayude. Pero no de esa que viene, te soluciona el enredo y se va. La ayuda buena es la que te dice como tienes que hacerlo. Y acabar haciéndolo tú mismo/a. Y mentalizarse. Y concentrarse. Y querer hacerlo. Pero sobretodo, lo más importante es ser consciente de que así no se puede vivir para siempre. Los nudos acortan, ya sean metros, años o sentimientos.
domingo, 7 de septiembre de 2014
Gravity
Gravedad, la puta gravedad.
Relatividad, la puta relatividad.
Tanto la una como la otra nos pueden hacer inmensamente felices o todo lo contrario. Ambas se complementan igual que pueden ir por libre, lo jodido es cuando las dos se ponen en el pico más alto. Jodida habemus. Problemas que para otros no son graves, para nosotros son el peor de los males. Es ahí cuando viene la relatividad y puede llegar a regular la situación, o a empeorarla si tenemos el día peleón.
Días mirando al vacío pueden convertirse en días normales cuando abrimos la válvula de la gravedad y dejamos que salga la innecesaria. Igual que si vemos lo mismo que nos pasa en otros y, desde una perspectiva exterior, nos damos cuenta de que no es para tanto.
El ansiado equilibrio o filtro para saber con que intensidad nos tenemos que tomar no es fácil de reconocer. Difícil, sí, pero no imposible. El problema de la gravedad es que nos deja anclados en el suelo, sin dar tregua a realizar ni un leve salto para agarrarnos a alguna rama y salir de esas arenas movedizas que parece que nos vayan a arrastrar al centro de la tierra. Por eso es importante que revisemos siempre que podamos las válvulas de escape porque si no funcionan correctamente, mal vamos.
Me gustaría poder hacer un breve tutorial de como hacer un buen mantenimiento de ellas, pero no tengo los conocimientos necesarios. Ojalá. De momento lo que intento es intentar estar en gravedad 0 en todo lo que puedo. Lo intento y no lo consigo, de momento. Hay cosas que pesan demasiado, yo el primero, que parece que haya convertido el #GordisWay en mi estilo de vida. Cosas que no tienen que ser materiales. Ya lo dice Shakira en NO: "Pesa más la rabia que el cemento" La densidad de algunas cosas pesan más que cualquier bloque de cemento, y que Mariah. Pero bueno, nadie dijo que nada fuera fácil. Y deshacerse de un mochila llena de mierda aun menos. Lo dicho: difícil, no imposible.
Relatividad, la puta relatividad.
Tanto la una como la otra nos pueden hacer inmensamente felices o todo lo contrario. Ambas se complementan igual que pueden ir por libre, lo jodido es cuando las dos se ponen en el pico más alto. Jodida habemus. Problemas que para otros no son graves, para nosotros son el peor de los males. Es ahí cuando viene la relatividad y puede llegar a regular la situación, o a empeorarla si tenemos el día peleón.
Días mirando al vacío pueden convertirse en días normales cuando abrimos la válvula de la gravedad y dejamos que salga la innecesaria. Igual que si vemos lo mismo que nos pasa en otros y, desde una perspectiva exterior, nos damos cuenta de que no es para tanto.
El ansiado equilibrio o filtro para saber con que intensidad nos tenemos que tomar no es fácil de reconocer. Difícil, sí, pero no imposible. El problema de la gravedad es que nos deja anclados en el suelo, sin dar tregua a realizar ni un leve salto para agarrarnos a alguna rama y salir de esas arenas movedizas que parece que nos vayan a arrastrar al centro de la tierra. Por eso es importante que revisemos siempre que podamos las válvulas de escape porque si no funcionan correctamente, mal vamos.
Me gustaría poder hacer un breve tutorial de como hacer un buen mantenimiento de ellas, pero no tengo los conocimientos necesarios. Ojalá. De momento lo que intento es intentar estar en gravedad 0 en todo lo que puedo. Lo intento y no lo consigo, de momento. Hay cosas que pesan demasiado, yo el primero, que parece que haya convertido el #GordisWay en mi estilo de vida. Cosas que no tienen que ser materiales. Ya lo dice Shakira en NO: "Pesa más la rabia que el cemento" La densidad de algunas cosas pesan más que cualquier bloque de cemento, y que Mariah. Pero bueno, nadie dijo que nada fuera fácil. Y deshacerse de un mochila llena de mierda aun menos. Lo dicho: difícil, no imposible.
jueves, 14 de agosto de 2014
No lo hagas
No lo hagas. Aunque te estés muriendo de ganas, no lo hagas.
Sé que es difícil, pero créeme que será lo mejor para ti. Se de lo que hablo porque se lo que es hacerlo y lo que duele. E igual que no lo he hecho y he notado esa sensación de "no-dolor" que no se parece ni por asomo al bienestar.
Así que por favor, cuando veas algo que te puede hacer daño, en vez de comprobar si alguna herida sigue abierta, mejor elige la opción a esperar a que pase el tiempo necesario para que cicatrice. Porque todo acaba cicatrizando y curándose. Siempre y cuando no vayas tocándote la herida.
Ya lo sabes, por ti, no lo hagas.
lunes, 21 de julio de 2014
Sexo hidrogenado
Supongo que todos hemos oído hablar de las grasas hidrogenadas, si no es así, es tan sencillo como consultar la wikipedia y saber la mierda que nos metemos al cuerpo. Cada producto de bollería industrial, normalmente, lleva esas grasas llenas de calorías vacías y malas para el cuerpo. Por una vez que te comas un bollycao no te pasará nada, ni por 4 donuts que te zampes tampoco, pero en exceso o un consumo regular te acaba pasando factura.
Pero igual que existen alimentos hidrogenados, existen relaciones hidrogenadas. Y cuando digo relaciones, me refiero a sexo.
Un acto sexual consentido no tendría que suponer nada malo ni tener consecuencias negativas en nuestro organismo. Pero en el caso del sexo hidrogenado es diferente. El sexo hidrogenado es aquel que realizas como un acto "vacío". Vacío de sentimiento, y con eso no me quiero referir a que haya amor o algún tipo de relación afectiva con la otra persona. Hablo de un vacío mucho más grande, de cuando el sexo pasa a ser un acto carente de alma y se convierte en una acción.
El sexo hidrogenado es aquel que practicas con alguien random y que tiene repercusión cero en tu vida. tan poca repercusión que después del propio acto en si notas el vacío del que hablaba antes.
Existe el buen sexo, el mal sexo, el sexo sin más y el sexo hidrogenado. La diferencia entre el hidrogenado y el resto es que no se distingue a simple vista como los otros. Igual que cuando ves un donut no te parece un hervidero de mierda con esa fina capa de azúcar y su textura esponjosa. Lo mismo pasa con el sexo. Al principio y en el momento parece bueno. Pero una vez que finalizas, o puede que un rato después, te das cuenta de que podrías haber prescindido de ello ya que sigues con ganas de mas. Y no es porque seas una máquina sexual que todo es poco. No. Lo que pasa es igual que como cuando comes alimentos llenos de calorías vacías: en un principio estás lleno, pero al poco rato sigues teniendo más hambre y te preguntas como puede ser. Pues es, y no es nada bueno.
El inconveniente de tener demasiado sexo hidrogenado es que te acaba pasando factura. Las arterias no se te taponan ni tampoco tienes riesgo de tener un infarto. Sin embargo si que puede distorsionar tu visión a la hora de reconocer (o más bien, de buscar) el buen sexo. El que hace que te sientas vivo y que cuando tienes un orgasmo notas como conectas con el universo y no importa nada más. En el camino reside clave de la intensidad con la que tendremos ese escalofrío que recorre todo nuestro tiempo. En ese momento lo último que necesita nadie es que le lancen un par de servilletas para que se limpie la corrida mientras aun tiene espasmos. Eso, amigas, esa falta de cortesía y caballerosidad es una de los tantos indicios para reconocer el sexo hidrogenado.
Y en el sexo como en la nutrición: Hay que potenciar más lo bueno, que normalmente requiere un mayor esfuerzo, que no lo rápido, inmediato y de calidad de mierda. Porque quién juega con mierda con moscas amanece.
Pero igual que existen alimentos hidrogenados, existen relaciones hidrogenadas. Y cuando digo relaciones, me refiero a sexo.
Un acto sexual consentido no tendría que suponer nada malo ni tener consecuencias negativas en nuestro organismo. Pero en el caso del sexo hidrogenado es diferente. El sexo hidrogenado es aquel que realizas como un acto "vacío". Vacío de sentimiento, y con eso no me quiero referir a que haya amor o algún tipo de relación afectiva con la otra persona. Hablo de un vacío mucho más grande, de cuando el sexo pasa a ser un acto carente de alma y se convierte en una acción.El sexo hidrogenado es aquel que practicas con alguien random y que tiene repercusión cero en tu vida. tan poca repercusión que después del propio acto en si notas el vacío del que hablaba antes.
Existe el buen sexo, el mal sexo, el sexo sin más y el sexo hidrogenado. La diferencia entre el hidrogenado y el resto es que no se distingue a simple vista como los otros. Igual que cuando ves un donut no te parece un hervidero de mierda con esa fina capa de azúcar y su textura esponjosa. Lo mismo pasa con el sexo. Al principio y en el momento parece bueno. Pero una vez que finalizas, o puede que un rato después, te das cuenta de que podrías haber prescindido de ello ya que sigues con ganas de mas. Y no es porque seas una máquina sexual que todo es poco. No. Lo que pasa es igual que como cuando comes alimentos llenos de calorías vacías: en un principio estás lleno, pero al poco rato sigues teniendo más hambre y te preguntas como puede ser. Pues es, y no es nada bueno.
El inconveniente de tener demasiado sexo hidrogenado es que te acaba pasando factura. Las arterias no se te taponan ni tampoco tienes riesgo de tener un infarto. Sin embargo si que puede distorsionar tu visión a la hora de reconocer (o más bien, de buscar) el buen sexo. El que hace que te sientas vivo y que cuando tienes un orgasmo notas como conectas con el universo y no importa nada más. En el camino reside clave de la intensidad con la que tendremos ese escalofrío que recorre todo nuestro tiempo. En ese momento lo último que necesita nadie es que le lancen un par de servilletas para que se limpie la corrida mientras aun tiene espasmos. Eso, amigas, esa falta de cortesía y caballerosidad es una de los tantos indicios para reconocer el sexo hidrogenado.
Y en el sexo como en la nutrición: Hay que potenciar más lo bueno, que normalmente requiere un mayor esfuerzo, que no lo rápido, inmediato y de calidad de mierda. Porque quién juega con mierda con moscas amanece.
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