lunes, 28 de febrero de 2011

A la mierda

A veces siento la gran necesidaT de coger un pincel y pintar, crear, dejar que mi mente se ponga en armonía con el arte y el cosmos.

Y cuando estoy apunto de hacerlo, abro el Grindr/Twitter/Facebook/Instagram/Tumblr y se va todo a la mierda

jueves, 24 de febrero de 2011

By Chance

Hoy es una de esas fechas en las que aparentemente no sucede nada especial. Y de hecho no lo es.


Lo que pasa es que me gustaría hacer una mención especial porque el 25 de febrero del año pasado fue el inicio (por llamarlo de alguna manera) de algo muy bonito, y marica a la vez. Hace justo un año que recibía este mail:


Hola Abuga,

El Tony added you as a friend on Facebook. We need to confirm that you know el Tony in order for you to be friends on Facebook.


Lo que salió de ahí muchas y muchos lo saben. No puedo estar más agradecido al destino, a la casualidad, al Departament d'ensenyament, a las recomendaciones personales para elegir a un profesor de educación especial... Por traer a mi vida a alguien así.


Las risas, las canciones, los monólogos a la hora de comer, las colonias, los paseos al sol en una mala época... Y como no, las grandes folkróricas de nuestra tierra:





Y aunque yo sea un poco despegao quiero que sepas que te quiero un montón y que has calado muy hondo. Espero que volvamos a trabajar algún día, esta vez de maestro a maestro :)


Te quiero nena!!!!

Going Under

Hay temporadas en las que vivimos un sueño. Algo irreal que para nosotros es algo la mar de normal.

Y luego resulta que mientras estás soñando no te das cuenta de que algo está haciendo un esfuerzo increíble para que no caigas de ese sueño que tanto te guste. Pero por desgracia, acaba cediendo y tu terminas despertando de golpe en la auténtica realidad.


Todo esto podría ser una bonita metáfora, pero es en el sentido más literal posible:




Lo mismo era una señal...




(y SI, estoy tan gordo como para cargarme un somier)

martes, 22 de febrero de 2011

Le daremos la razón a la Chochonegro





Hay cosas que no volverán. El motivo es sencillo: nunca estuvieron allí.

Y si crees que volverán, mejor no aguantes la respiración.


O si, así terminará todo antes.

domingo, 20 de febrero de 2011

Walking on sunshine




Supongamos que la vida es un camino, da igual la meta, la gracia está en todo lo que nos encontremos en ese camino. Supongamos también que cuando nacemos partimos de 0 y tenemos que llegar a 80 (por poner un ejemplo). Se podría decir que 40 sería la mitad. entonces, a partir de ahí lo que queda es la cuenta atrás? ¿a partir de cuando se consideraría que vamos al final de nuestras vidas?

Ahora imaginate que tu forma de entender la vida se basa en una cuenta atrás constante. Que no cuentas los días que has vivido sino los que te quedan para morir. Está claro que es algo absurdo ya que no sabemos con exactitud el día que dejaremos atrás lo que llamamos vida para meternos de lleno en la nada absoluta. Vivir así tiene que ser bastante desesperante. De hecho lo es, doy fe.




Súmale que a la ahora de escoger un camino con dificultades, que tras superarlas te harán más fuerte y sabio, has decidido caminar por una autopista. Solo asfalto, no hay vegetación que te impida ver lo que vendrá en unos metros, ni fauna, ni piedras con las que tropezarte... La autopista de vez en cuanto te brinda algún "autostopista" para que interactúe contigo y alguna curva para darle algo de vidilla. Lo jodido de la autopista es que está justo al lado del camino y mientras tu te achicharras con el sol porqué no hay ni una puta sombra, ves como los del camino andan sonrientes, magullado, pero sonrientes ya que la vegetación les protege. Tu solo piensas en lo idiota que fuiste al elegir lo más fácil a simple vista, pero que es mucho más dura que cualquier otra opción.



Piensas que eres tonto porque no se te ha ocurrido antes meterte a medio camino en el camino. No hay ningún obstáculo físico que te lo impida. La única barrera que hay es tu mente. La que te impide dar ese simple paso. También crees que una vez dentro del camino serás el último y los demás te llevarán ventaja, porque aunque hayas caminado lo mismo que ellos, el transcurso ha sido diferente. Tienen más experiencia. Sabes que pensar eso es una tontería ya que no es una carrera y todos podemos aprender de todos. Lo que pasa es que eres un poco gilipollas y crees que tu no tienes nada que aportar (seguramente el sol y el aire seco te hayan borrado la memoria de los esfuerzos que hiciste en la autopista). No paras de envidiar a los que andan a tu lado, a los que tienen tu edad no puedes ni mirarlos porque te entra una sensación extraña, como una frustración, de pensar que podrías estar a su nivel y estás mucho más atrás. Imbécil! Cada uno es como es.

Acabas pensando que ó te ha dado una embolia ó lo único que quieres es lo otros tienen. Si es el caso de lo último no tienes salvación. Porque cuando lo tengas ya no te importará porque volverás a querer lo de otros.


A todo este habría que añadirle el pequeño detalle de que desde bien pequeño siempre has creído que en vez de llegar a 80 tu número de partida era el 30. Ahora restale 26 a ese 30. La duda está en si vale la pena seguir el tramo que queda por el camino, volver a la autopista o saltar por el acantilado que tienes a la derecha.

viernes, 18 de febrero de 2011

Read me

Te quejas por todo
Reniegas de lo que tienes
Piensas en lo malo que te pasa
Crees que nada vale la pena
Quieres que todo acabe


Y yo me pregunto:


¿Haces algo por cambiar?


Entonces no me vengas con tus dramas.

lunes, 14 de febrero de 2011

No me dais pena

Puede que hoy os sintáis apenados. Puede que hoy os sintáis rotos por dentro. Puede que hoy sufráis por recordad tiempos pasados. Puede que vuestra "mitad" ya no esté con vosotros, ni vosotros con ella.

Pero no me dais pena.

Quererse no es sólo cosa de un día. El amor no se celebra un 14 de febrero. Puede que hoy sea un mal día lleno de recuerdos dolorosos.

Pero no me dais pena.

Porque para mi cada día es "hoy".







P.D.: Y dentro de un més justo, un gran acontecimiento cambiará mi vida. Esperemos que para bien.

Datos personales