jueves, 31 de diciembre de 2015

2015

Enero
El año empezó de la mejor manera que podría empezar: con las amigas. Dormimos todas juntas en casa. El día 1 encargamos pollos a l'ast dónde el pollero trata fatal a sus empleadas y eso me pone muy burraco. Después jugamos a juegos de mesa y más cosas cuquis. Total, que la gente no se fue hasta el día 2. Y yo encantado. Ese día hicimos dos propósitos para el 2015: "No herir para reír" y "Con verde peso se pierde" Sólo diré que una de ellas no se cumplió porque va en contra de nuestra naturaleza. Y lo que empezó bien se volvió una puta mierda. A mediados de mes nos dejaba la yaya. No puedo negar que fue duro, pero estoy contento porque ella estuvo rodeada de los suyos. Yo, creo que inducido por estar viendo "Six feet under" viví toda la burocracia de eso de una forma bastante serena y "asumiendo un poco" las cosas, porque mis tías y mi madre no estaban demasiado enteras. Justo el día siguiente que le dijimos adiós a la yaya fue a ver a Beth al auditorio de Rubí. Hay gente que nunca ha ido al cine solo y mucho menos a un concierto. Creo que es lo mejor que pude hacer. Música en vivo, producto catalán de proximidad y un arropo que necesitaba.
A finales de mes, después de casi 11 años, dejé la ludoteca donde trabajaba. Parece mentira, pero Gracias a la Intro del ultimo (y espero que sea el último en general) disco de Cheryl decidí que era el momento de iniciar un cambio y dedicarme tiempo. Una de las mejores decisiones que he tomado nunca.

Febrero
Este mes no lo recuerdo con grandes acontecimientos excepto el concierto de Katy Perry dónde fui disfrazado de sandía y la liamos un poco as usual con las amiguis. La verdad es que me llevé una gran sorpresa con la muchacha. Este año no celebré el carnaval por cuestiones ajenas a una buena organización. Pero ya tengo disfraz para el año que viene. A Final de mes hicimos por primera vez un viaje mis padres  y yo. El destino fue Lisboa. Muy recomendable. Se come MUY bien y muy barato. Y he de decir que es un mito lo de las mujeres peludas.

Marzo
Empecé el mes tomando la decisión de pedir ayuda externa con un par de asuntos y di con una gran profesional. Otra de las mejores decisiones que he dado. Ese mes fue el que pasé de decena. Yo no soy de celebrar mi cumpleaños pero esta vez decidí hacerlo a lo grande. Junté a familia y amigos y amigas en un local, paella para 100 y muchas sorpresas. Me pasé dos putas semanas preparándolo todo en plan secreto. Con tanta preparación me olvidé de que en los cumpleaños a uno le regalan cosas. Todo fue genial del coño. Estaba en una nube. Yo no estoy demasiado familiarizado con los sentimientos positivos, pero se agradece. Eso, y que no todos los días uno celebra los 30 soplando la cola de un pastel de Charmander.

Abril
Este mes lo podría resumir con sólo una palabra; ¡¡¡POLLONETA!!! Puedo decir que he formado parte de la mejor despedida de soltera de la historia. San Sebastián, Santander y el parque de Cabárceno se siguen acordando de nosotras. Genial se queda corto.

Mayo
Mayo lo empecé en Roma. Pese a las ¿6? o fueron 8 horas de cola para entrar al museo del Vaticano todo fue perfecto. La ciudad me enamoró. La comida también, pero menos que Lisboa. Pude ejercer mi derecho a la rebeldía entrando a la Ciudad del Vaticano con una camiseta de Madonna en plan guarra. Tenía que dejar constancia de que no estoy bautizado.
Ese mes también empecé un reto muy grande: Pintar un mural de 3 metros de ancho por 4 de alto en una de las paredes del patio del colegio donde trabajo. Fue todo un reto, y honor, dejar mi huella para celebrar el décimo aniversario de la escuela. Increíble. Pese a que subirme a un andamio es de lo más chungo que he hecho. 
A mitad de mes tomé otra de las mejores decisiones que pudiera tomar: Ir a la nutricionista. Creo que ni ella ni yo nos imaginamos hasta dónde íbamos a llegar. Y lo que nos queda. Suena un poco dramático o exagerado, pero me ha cambiado la vida. Para bien.

Junio
Si en Abril fue la despedida, en junio tocó LA BODA. Un fin de semana genial en Andorra y una boda más genial aun. Ese mes asistí a la despedida de un grupo de 6º de primaria. Unos niños y niñas que tuve cuando iban a p-5 hasta 3º. Los que trabajan en colegios saben que a veces hay grupos que te tocan la fibra de una forma especial y este era uno de ellos. Mucha emoción, momentos recordando viejas anécdotas y sobretodo un sentimiento de orgullo que me llenaba el pecho. Para el orgullo de este año tuvimos un pequeño percance con un vecino loco que nos intentó agredir, pero nosotras como señoras que somos no caímos al trapo y por suerte todo se quedó en una tontería sin más. Se estrena Jurassic World y no puedo disfrutar más viéndola.

Julio 
Comencé el mes en el orgullo de Madrid y quedándome sin móvil gracias a unas manos muy rápidas e hijasdelagranputa. Después de eso fuimos un fnde los Freakabreras a Platja d'aro. Yo fui de empalme directo de una Popair en la que acabé como las cabras desayunando chino en pelotas. Pero obviando eso...¡VIETNAM! Un gran viaje y mejor compañía. Me encantaría hacer un resumen de todo lo que vivimos allí, pero yo no soy la persona indicada. Eso es trabajo de la experta en hacer ese tipo de cosas...Ejem, ejem...

Agosto
Cómo viene siendo costumbre en mi, no me gusta volver de vacaciones sin resultar herido o lastimado. Así que al volver de Vietnam tuve que ir al médico porque me dolía mucho la rodilla. Me sacaron dos agujas de liquido y me derivaron al traumatologo. Fue un mes de bastante relax y de tener la pata en alto. Como mis últimos agostos.

Septiembre
Vuelta al cole y empezar un curso de Photoshop. Como siempre, colonias Cabrera. Esta vez decidí hacer un comeback y preparar un juego de los que solía hacer. Nos lo pasamos tan bien que me volví a joder la rodilla. Me hicieron una resonancia magnética y premio: Condromalacia rotuliana. Una enfermedad que le pasa a los deportistas. ¡AJÁ! Sabía que no debía haber hecho aquagym aquella vez.

Octubre
Empecé apuntándome como alumno en clases de teatro. Algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer y que desde adolescente no hacía. La rodilla va a peor y me tengo que quedar en casa haciendo reposo. Y tanto en casa y con la ayuda de una canción de Elena Gadel me planteo muchas cosas. Siguiendo la estela del resto del año. Visito el Salón del Manga y me doy cuenta que cada vez la gente huele peor.

Noviembre
Asisto a uno de los conciertos del top 10 d eme vida: The legend of Zelda: Symphony of Goddesses. No hay palabras para describirlo. No las hay. Todo el rato con el vello de punta y orgasmo musical tras otro. Ese mismo rinde nos vamos a celebrar los 50 de mi tío a una casa de colonias. También la señora Madonna nos visitó y yo, gracias a la entrada que me regaló mi familia, la pude ir a ver. Nadie le tose a esa mujer. 

Diciembre
Otra boda. Esta vez viví la organización muy de cerca. Me sentí como si fuera Jennifer López. Unos novios guapísimos y un día muy chévere. También cumplí la ilusión de que algún dibujo mío decorara las paredes la Popair y así fue. Un Belén de 3 metros de largo por casi 2 de ancho ocupaba toda una pared. Fue mi primera gran colaboración con un ilustrador y enemigo de ciudad vecina, y espero que no sea la última. También es el mes de las bolsas. Un proyecto que tenía en mente desde hacía tiempo y que no puedo estar más contento y orgulloso del resultado.


Este año, como todos, ha tenido sus cosas malas, muy malas, pero ha abundado lo bueno. MUY BUENO. Y eso bueno no ha sido fruto de la casualidad, si no, en la mayoría de casos ha sido gracias a que las cosas se están haciendo bien hechas. A que la actitud es la correcta. A que ha empezado el momento de cambios. Esto no está haciendo más que despegar.No puedo ser más afortunado de estar rodeado de muy buena gente, familia y amigos. A todas y todos con los que he compartido algún momento de este año: GRACIAS. Y en especial gracias a ti. Tú sabes quien eres. Desde hacía mucho que no te tenía tan cerca y tan bien. Y está claro que sin tu ayuda todo esto no habría pasado. Sigue así. Y seguir así significa estar mejor que nunca.

¡¡FELIZ 2016!!