jueves, 22 de enero de 2009

Involución

Esta mañana al subirme al autobús me ha “tocado” sentarme en uno de esos asientos que está “del revés”. Pongo “tocado” entre comillas porque nadie me ha obligado, ni el destino, ha sentarme en ese asiento ya que habían otros libres o tenia la opción de quedarme de pie. Cuando el autobús ha empezado a avanzar me ha venido a la cabeza una palabra que no está en mi vocabulario habitual pero que de cierta manera está presente en mi vida. La palabra en cuestión era : Involución.

No se si ha sido por estar escuchando baladas petardas, por el frío o por la rabia de haber salido corriendo de casa y luego tenerme que esperar un rato en la parada de bus, pero el caso es que he empezado a reflexionar por llamarlo de alguna manera.

Tenía la sensación de estar yendo hacia atrás, como los cangrejos, y no en sentido físico de moverme. Intentando recordar cosas pasadas, etapas superadas, recuerdos y demás, me ha invadido la extraña sensación de estar involucionando, y no ha sido nada agradable.

Puede que sin darme cuenta mi mente me trate de avisar de que algo no está yendo todo lo bien que tendría que ir. También podría ser que todos y todas tendemos ha involucionar en algunos aspectos, por mucho que nos pese. Las personas se enamoran, se desamoran y luego se vuelven a enamorar. ¿eso también es involución, o es parte de la propia evolución?. Hay quién camina hacia atrás para coger carrerilla y otras que por miedo de ver lo que un día fueron no son capaces de mirar un poco atrás, aunque sea de reojo.

El caso es que por una simple gilipollez, me he pasado los 20 o 25 minutos de trayecto (más lo qué tarde en escribir esto) intentando darle sentido al porque me ha venido esa palabra a la mente o donde la había escuchado. Pensar en todo lo que he hecho hasta ahora, de las cosas que tendría que cambiar, de las que es mejor que nunca cambien, de las personas que van y vienen, de lo que tengo y lo que quiero, etc.

No creo que haya sacado ninguna conclusión en concreto, ni se si lo haré. Lo que si que puedo asegurar es que tengo que llevar una libretita conmigo para casos como este, (porque al sentarme y ver la cosa tenia “chicha”, sabia que quería postear o dejarme constancia de ello) en los que luego se te olvida la mitad de cosas. También se que mañana volveré a subirme al autobús y pensaré, en general.



En fin, sigo sin saber si me he sentado ahí porque mi subconsciente quería que volviera ha recuperar viejos hábitos (¿será esta la involución a la que me refería yo?, si es así no creo que sea malo) o es que el padre con el hijo me han “jodido” el sitio que yo quería...



21.01.2009

1 comentario:

cesca dijo...

Hola
Me ha sorprendido gratamente la lectura de este texto tan bonito como absurdo...me estaba asustando porque creia que la involucion te iba a llevar al mono ;) pero he visto que no...
Te animo a seguir involucionando de esta manera, ya que darle a las neuronas de vez en cuando y escribir cosas chulas va muy bien para los que como yo nos gusta leer textos que llevan a la involucion.
Tu parte del corazón que más late.