domingo, 20 de marzo de 2011

Desconocido

Una palabra que a menudo utilizo mucho y de varias maneras.

Ayer por la tarde me pasó algo, que por más que lo pienso, no sé cómo describir. Resulta que había hablado un par de veces por el Grindr y después videollamadas por el Skype con un chico recién llegado a Sabadell. Tengo que decir que por ambas partes buscábamos solo amistaT, por increíble que parezca. La verdad es que no tenemos muchos gustos en común como puede pasar con otros, ni compartimos aficiones. Pero es de esas cosas que pasan muy de vez en cuando, que conectas con la otra persona sin una razón aparente.

El caso es que ayer después de comer, empezamos a hablar por el Skype y terminó “retándome” a dormir la siesta en su casa. Sin mariconadas, claro está. Una vez llegué allí me encontré a un cuerpecito pequeño, de complexión de nadador y una cara que se le daba un aire a Dani Martín. La verdad es que era como si tuviéramos una confianza de hace mucho tiempo, estuvimos hablando un rato en el sofá y nos fuimos a la cama a dormirla. Mi sentido arácnido notaba como una pequeña tensión sexual, pero mi mente como es lista dijo que no hiciera el gilipollas. El se quedó en calzoncillos y yo me metí con un pantalón y una camiseta roñosa de las Sugababes y Beyoncé que me hice en mi juventuT. Él me dijo que si estaba loco, que me moriría de calor, y tenía razón. Así que terminé en calzoncillos igual que él. La única diferencia es que los míos eran unos viejos, gastados y rotos de Kukuxumusu y los suyos eran un bóxer blanco de Calvin Klein.


Yo pensé que cada uno dormiría en su lado de la cama, pero para mi sorpresa él se acurrucó detrás mio. Yo notaba el calor que desprendía su cuerpo y supongo que el notaría el mío también. Se puso de tal manera que pasó su brazo por encima mio y su mano quedaba a la altura de mi cara, Él se durmió al poco rato, porqué metía unos ronquidos que paqué, yo no podía. No paraba de pensar en la situación “Estás en la casa de un tío que no conoces de nada, en calzoncillos y encima se acurruca contigo para dormir. Si tu madre se entera le da un patatús”. Yo siempre he sido muy desconfiado la verdad, y siempre, durante unos segundos solo, pienso en 40000 burradas que me podrían pasar y que por suerte no me han pasado nunca. Él empezó a toser y se dio la vuelta, me cogió del brazo para que me acurrucara yo a él. Seguramente otro le habría metido mano mientras dormía, porque realmente estaba muy dormido, pero me sorprendió que ni se me pasara por la cabeza. Ahí estaba yo, acariciándole el pelo a un desconocido en su cama. Creo que me dormí unos 10 minutos. Era asombroso como notaba como si nuestros cuerpos se fueran a fundir en uno. En ese momento podría haber sonado alguna canción etérea de Florence + The Machine y el momento habría sido más mágico aun.

Una vez que el señor marmota se despertó empezamos a hablar en la cama de cosas: que si parejas, un poco de vida… como el encabezado del Gayromeo pero en bonito. La verdad es que él tenía ese toque gamberro en catalanoparlante que tanto me gusta y él a mi me decía que soy un kinki. Hicimos un poco el tonto, algún mordisco, algún pulso e incluso un poco de Pressing Catch. Me acuerdo que en un momento le dije: dame un abrazo de verdad, coño! (ante todo educación) y el me lo dio. Noté una sensación extraña, como de paz. Y juro que de forma involuntaria de mi boca salió un GRACIAS, creo que de los más sinceros de mi vida. Como yo tenía la cabeza aplastada contra su pecho no me oyó y lo tuve que repetir, ese no fue tan sincero, pero no se lo diré. Después nos vestimos, recogí mis cosas y antes de irme nos dimos otro abrazo, con ropa y menos intenso, pero también tenía lo suyo.

Salí con una sensación muy rara, entre contento, emocionado y puede que un poco asustado.

De camino al coche me puse a pensar sobre el otro tipo de desconocidos. Son aquellos que durante una etapa de tu vida han estado ahí y han sido muy importantes y con el tiempo se han convertido en completos desconocidos. Personas que pasan por tu lado en la calle y ni saludas o que se sientan detrás de ti en un bar y te haces el loco para no saludar, incluso puede que la otra persona esté haciendo lo mismo.

Todos hemos sido desconocidos para poder dejar de serlo después y un día volver a ello de nuevo.

El caso es que jamás nos sentiremos solos mientras haya desconocidos…

5 comentarios:

Anónimo dijo...

I love you !
Desde el fondo de mi 

#JXMB dijo...

para que luego digan que no hay cosas raras y bonitas

y se piensen que esas cosas no existen y que hubo sexo fijo!

pasame foto del chico por privado pa verle no?

tidusin dijo...

Te pasan las cosas más extrañas y a la vez geniales siempre :D

Lleonard Pler dijo...

No sé si será la entrada más bonita que has colgado, pero yo he acabado con lágrimas en los ojos... Será la primavera. Pero qué bonito, niño.

"You can't always get what you want
But if you try sometimes you'll find you get what you need"

Ó dijo...

Me ha encantado la entrada! Totalísima.